jueves, 9 de marzo de 2017

4. Como proteger una red WiFi

Proteger una red WIFI
El wifi es un mecanismo de conexión de dispositivos electrónicos de forma inalámbrica.
Tipos de WiFi:
Red WiFi de infraestructura: Ese modo necesita un punto de acceso central para que todos los dispositivos se conecten.
Red WiFi AdHoc: Ese modo de red no necesita puntos de acceso centralizado.
Riesgos:
WiFi abierta: Esto es un riesgo tanto para el propietario de la red como para quien decida conectarse a ella.
Seguridad obsoleta: Con unos conocimientos informáticos elevados se pueden descubrir las claves utilizadas en poco tiempo. Estas redes son casi tan inseguras como las abiertas.
Clave WiFi débil: Es posible que la red cuente con un sistema de protección robusto y correcto pero también resultará vulnerable si la clave de acceso la WiFi no es lo suficientemente “compleja”.
Clave WiFi por defecto. En ocasiones el sistema de seguridad es el adecuado e incluso la contraseña es aparentemente robusta, pero si es la que viene por defecto puesta por el proveedor antes o después será conocida en Internet.
¿Cómo defenderse?
Asignar el sistema de seguridad más avanzado: WPA2.
Cómo configurar el protocolo de seguridad en un router:
Cambiar la contraseña por defecto: Debemos establecer una clave de acceso a la red WiFi de al menos 12 caracteres con mayúsculas, minúsculas, números y símbolos.
Cambiar el nombre de la WiFi o SSID: El nombre de la red debe ser sustituido por uno que no sugiera cuál es nuestro operador y que no guarde relación con la contraseña de acceso a la red.
Modificar la contraseña para cambiar la configuración: Para acceder al panel de configuración necesitamos conocer la contraseña de acceso, que viene en la documentación de nuestro dispositivo. Suelen ser muy sencillas, como “1234” o “admin”. Conviene sustituirla para evitar que si alguien logra conectarse, pueda configurar el router a su antojo.
Apagarlo si nos ausentamos varios días: Si no vamos a estar en casa y no necesitamos la conexión WiFi, lo mejor es apagar el router. Además de ahorrar energía, nos ahorraremos intrusos también.
Si alguien se metiera en nuestra red WiFi podríamos tener ciertos disgustos como podrían ser:
Dependiendo de la cantidad de personas utilizando nuestra conexión podríamos tener nuestro ancho de banda reducido.
Un atacante podría robar la información que transmitimos por nuestra red inalámbrica.
Un individuo con ciertos conocimientos podría acceder a nuestros equipos conectados a la red y darle acceso a nuestra información.
Si alguien comete acciones criminales con nuestra IP, podríamos hacernos responsables de ello pues la IP llevaría directamente a nosotros.
Si quieres  saber si alguien está utilizando tu internet deberías notar ciertas evidencias como podría ser:
Que tu conexión comienze a ser más lenta, eso significaría que alguien se está aprovechando de tu ancho de banda. Hay aplicaciones que podrían confirmar o desmantelar tus sospechas: Para Windows tenemos “Wireless Network Watcher” y para android e IOS tenemos “Fing”
Al confirmar tus sospechas deberías comenzar a cambiar y aumentar tus defensas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario